Los calambres en los pies pueden variar desde una ligera punzada hasta un espasmo debilitante y aparecer aparentemente en cualquier momento. Sin embargo, no existe una respuesta universal: los calambres en el pie, la planta y los dedos pueden producirse por diversos motivos.
Entonces, ¿por qué tu cuerpo decide sufrir espasmos? Para entender cómo aliviar las molestias de los pies, aquí tienes un desglose de por qué se producen los calambres y cómo detenerlos.
Mantente hidratado
Uno de los principales culpables de los calambres en los pies es la deshidratación. Una tarde al sol o una enfermedad pueden dejar a tus músculos sedientos de líquidos. Recuerda que tu cuerpo es una máquina bien engrasada que necesita una hidratación adecuada para funcionar correctamente.
Invierte en una botella de agua reutilizable que puedas llevar contigo a todas partes. Es una forma sencilla pero eficaz de prevenir los calambres.
Masajea tus pies después de hacer ejercicio
Si has estado corriendo por el pavimento o bailando toda la noche con tus zapatillas nuevas, es posible que los músculos de tus pies no estén muy contentos. El sobreesfuerzo y la fatiga pueden provocar calambres.
Regálales a tus pies un lujoso masaje. Puedes usar las yemas de los dedos junto con nuestra Crema para pies Intense Nourish para piel endurecida de 150 ml. También puedes probar con un masajeador de pies. Estos dispositivos pueden aliviar la tensión mediante un masaje y mejorar la circulación sanguínea, reduciendo la probabilidad de sufrir calambres.
También puedes incorporar estiramientos regulares de los pies a tu rutina. Las correas de yoga o las bandas de resistencia pueden ayudarte a estirar suavemente esos músculos tensos y evitar que los calambres aparezcan por sorpresa.
Sigue una dieta nutritiva
Los niveles bajos de potasio, calcio o magnesio en tu dieta pueden provocar calambres musculares, incluidos los de los pies. Los plátanos, el yogur y las verduras de hoja verde son ricos en estos nutrientes: es hora de preparar un batido vegetal.
Si decides tomar suplementos vitamínicos, asegúrate de consultar antes con tu médico.
Usa zapatos cómodos
Los zapatos ajustados o que no se adaptan bien pueden ser una receta para el desastre. Pueden comprimir los músculos de los pies e impedir una circulación adecuada, invitando a los calambres a unirse a la fiesta. Tus pies necesitan suficiente espacio para moverse, flexionarse y llevarte de un lugar a otro. Especialmente cuando haces ejercicio, los pies tienden a hincharse. Por eso, es fundamental usar zapatos cómodos con espacio suficiente para que quepa un dedo en el talón.
Despídete de esos incómodos zapatos de tacón de aguja y apuesta por un calzado cómodo y con buen soporte. Las plantillas Scholl GelActiv™ también pueden proporcionar amortiguación y soporte adicionales.

Habla con tu médico
Todos nuestros consejos pueden ayudar a aliviar los calambres en los pies, pero quizá no logren acabar con los calambres persistentes. En ocasiones, enfermedades subyacentes como la diabetes o una mala circulación pueden hacerte más propenso a sufrir calambres en los pies. Si sospechas que existe un problema subyacente, es buena idea consultar con un profesional sanitario.
No estás solo al enfrentarte a los calambres en los pies. Aunque existen muchas causas, mantenerte hidratado y cuidar tus pies con cariño y atención puede ayudarte. Recuerda que unos pies felices contribuyen a que tú también seas más feliz. Así que adelante, presume de estilo y deja que los calambres en los pies sean cosa del pasado.