La guía de Scholl para unos pies suaves como la seda
Desde largas caminatas con botas pesadas hasta noches de fiesta en la pista de baile e incluso algún que otro trote matutino, es justo decir que nuestros pies tienen una agenda exigente. Por eso, no es sorprendente que la piel seca y endurecida pueda afectarnos en algún momento. Los pies tienen menos glándulas sebáceas que otras partes del cuerpo, lo que puede provocar sequedad.1 Sin embargo, con una sencilla rutina diaria de cuidado de los pies, puedes mantenerlos suaves y preparados para afrontar cualquier desafío.
La importancia de la hidratación
Si quieres evitar la piel seca, es importante asegurarte de que tus pies estén hidratados. Aquí es donde entra en juego una crema hidratante intensiva de calidad. Mascarilla para pies para piel seca Scholl Expert Care o Crema para pies secos Scholl Expert se absorben fácilmente en la piel y ayudan a conservar su hidratación natural en la capa más externa. También pueden actuar como una barrera adicional para proteger la piel de los factores externos. Esta mascarilla y esta crema para pies pueden utilizarse con regularidad, después de exfoliar los pies o incluso después de una ducha.
No frotes con demasiada fuerza
Exfoliar es una excelente forma de combatir la piel seca, pero es importante recordar que incluso la piel endurecida puede dañarse. Cualquier corte o zona en carne viva puede tardar bastante en cicatrizar e incluso provocar una infección.2 Es mejor frotar suavemente una vez a la semana que excederse de una sola vez. De hecho, la mejor forma de mantener los pies suaves como la seda es hacerse pedicuras con regularidad. Y no nos referimos a las costosas pedicuras profesionales.
Sigue leyendo para descubrir consejos sobre cómo dominar la pedicura casera.
¿Estás cuidando tus pies lo suficiente con cariño y atención?
Cuidar tus pies es tan importante como cuidar el resto del cuerpo, y las pedicuras habituales ayudan a que se mantengan felices, saludables y bonitos. Pero eso no significa tener que gastar mucho dinero en numerosas visitas al salón de belleza: es igual de fácil hacerte en casa una pedicura de nivel profesional.
Nuestra rutina de pedicura casera para unos pies suaves
- Empieza por las uñas de los pies. Retira el esmalte viejo y córtalas en línea recta, utilizando unas tijeras especiales para uñas de los pies para obtener los mejores resultados.
- Remoja los pies en un recipiente con agua templada durante 10-15 minutos. Después, siéntate, relájate y disfruta de un momento de descanso mientras la piel se ablanda.
- Ahora es el momento de eliminar la piel muerta. Un producto especializado como el Sistema de lima electrónica para pies Scholl Velvet Smooth elimina la piel endurecida sin esfuerzo y deja la piel maravillosamente suave en muy poco tiempo. Elige entre los siguientes niveles: grano suave: para eliminar suavemente la piel endurecida y lograr un acabado perfecto; grano normal: para piel endurecida normal; grano extra: para piel muy endurecida; y grano ultra: para la piel más resistente y un acabado perfecto. Cuando hayas eliminado la piel endurecida, vuelve a introducir los pies en el agua para remojarlos un poco más.
- Y ahora llega la parte que tus pies estaban esperando. Es el momento de disfrutar de un agradable masaje hidratante para pies. No solo resulta placentero, sino que también mejora la circulación sanguínea. Prueba la Mascarilla para pies para piel seca Scholl Expert Care para mantener el equilibrio de hidratación de la piel.
- Ahora que tus pies están suaves, tersos e hidratados, ponte unos calcetines suaves y limpios para mantenerlos calientes y permitir que la crema hidratante penetre más profundamente en la piel.
No dejes pasar demasiado tiempo hasta tu próxima sesión de cuidados. Las pedicuras habituales son el secreto para tener unos pies más saludables y sentirte con más confianza al mostrarlos.